Caminar por el centro histórico de Cartagena de Indias siempre es un privilegio, pero mi reciente visita al Sofitel Legend Santa Clara elevó esta experiencia a un nivel completamente nuevo. Este imponente edificio, que en el siglo XVII albergó un antiguo convento, es hoy un refugio majestuoso donde convergen a la perfección la vibrante historia cartagenera y la inconfundible elegancia francesa.
Durante el viaje, tuve el placer de disfrutar de una velada en su restaurante, El Claustro. La atmósfera del lugar te envuelve de inmediato; estar rodeada de arquitectura colonial y detalles de época crea un ambiente verdaderamente mágico. Sin embargo, lo que consolida la experiencia es, sin duda, su propuesta gastronómica.
Degustar su exclusiva y cuidada oferta culinaria es un viaje para los sentidos. Acompañar esa importante comida con un delicioso cóctel, mientras el tiempo parece detenerse entre los muros centenarios del claustro, genera una sensación de paz y disfrute absoluto. Es una de esas vivencias que te abrazan y que, genuinamente, te invitan a quedarte allí para siempre.
Si en algún momento visitan Cartagena y buscan un espacio donde el patrimonio cultural se encuentre con la alta cocina, este rincón es una parada obligatoria.
Recomendación Foodie
Empiezo mi sección foodie con los platos ecuatorianos que más me gustan, aquellos que reflejan la rica diversidad culinaria de nuestro querido país. En esta oportunidad, tuve el placer de visitar el restaurante El Tambo, un lugar que destaca por ofrecer una auténtica experiencia gastronómica con su comida típica de la sierra ecuatoriana. Desde el momento en que entré, fui recibida con una cálida hospitalidad y un ambiente que evoca las tradiciones y el encanto de nuestra región andina.
Si están buscando una experiencia gastronómica que les permita descubrir y enamorarse de los sabores ecuatorianos, El Tambo es, sin duda, una parada obligatoria. ¡No se lo pierdan!
Quisiera contarles sobre una experiencia muy linda que tuve hace poco. Durante a un viaje a Cuenca pude probar el Negroni y visitar la chocolatería de Cuenca, con antojitos para todas las edades y con un sin fin de variedades.
Desde que visité la ciudad fui abrazada por un ambiente de calidez y fraternidad que me ayudó a sentirme como en casa.
Si están planeando visitar la ciudad de Cuenca o son residentes allí les recomiendo muchísimo visitar estos lugares de comida. Así como sus iglesias, lugares majestuosos y con un diseño arquitectónico digno de admirar.
Recomendación Foodie: edición Cuenca



